15.5.13

Doble Alegría para Teatro de Malta

Mejor Espectáculo Infantil en la XVI edición de los Premios Max de Teatro por su obra  Alegría, palabras de Gloria Fuertes

video

Los Premios Max de las Artes Escénicas, fueron creados con el fin de premiar y reconocer la labor de los profesionales y la calidad de las producciones más destacadas del año en el ámbito de las Artes Escénicas.
Los objetivos de estos premios son:
- Reconocer el trabajo realizado de creadores, intérpretes y productores.
- Alcanzar la máxima difusión de los trabajos más destacados en la pasada temporada.
- Lograr la máxima implicación de la sociedad en estrecha colaboración con el sector profesional, los agentes culturales, públicos y privados.

Estoy convencido de que Gloria Fuertes hubiera aceptado el pasado lunes, 13 de mayo, en las Naves del Español en Matadero, en Madrid, la manzana metálica de los Max como suya, con todo lo que significa adelantar un pronóstico de semejante figura tan voy o vengo.  En su poesía hay muchísima tristeza, muchísima amargura y también muchísima alegría.
Me la imagino allí, en el escenario con Marta Torres -directora de la compañía premiada- y Pepe Moreno, inseparable siempre, y Eva Yerbabuena, Gonzalo de Castro y los demás figurantes, declamando:

¡Viva Montoro!, 
¡Viva Cospedal!
Si el ministro bajara el IVA
a la otra le daría igual

La Torres, sin embargo, fue capaz de sacar toda la ironía indignada que guarda en público para clamar, como prácticamente todos sus compañeros de la escena nacional, el sindiós al que han sido  destinados por parte de unos y otros, políticos y comparsas; eso sí, con un especial encono a los profesionales de la escena por parte de nuestra presidenta comunitaria, más conocida por el papelón que hizo en la famosa obra La Loba con Mantilla, sin desmerecer ni mucho menos el célebre sketch La Simulación en Diferido, un corto, un clásico ya, que se ha visto agasajado en los últimos tiempos como obra cumbre del surrealismo panocho en los principales certámenes del país.
Marta no llegó a decir lo publicado en el libro El Brillo de los Días: “Por la mañanas, algunos días me levanto, oigo la radio y me pide el cuerpo que vaya a las armas. Tengo que decirlo: llega un momento en que es tal la impotencia que sientes, que no ves otra salida. Cuando le tiraron los tomates a los parlamentarios catalanes, en realidad es lo mínimo que podía pasar. Como no se le deje a la gente otra salida es lo que se van a encontrar. Estamos muchísimas personas en una situación fatal.  Con lo racionales que hemos sido siempre, con lo pacifistas que hemos sido siempre, con lo prudentes que hemos sido siempre...”, pero su minuto de gloria, ése instante por el que sueña cualquier cómico, lo aprovechó sobradamente con una envidiable dignidad.

Todo esto nos distrae del verdadero sentido del premio, que es el máximo galardón al que un profesional de la escena puede aspirar. Que lo logre alguien de nuestra tierra, Albacete, es un subidón de complacencia porque no está otorgado por gente ajena al espectáculo sino más bien por todo el elenco que forma su censo de votantes, integrado por profesionales de las Artes Escénicas de todo el Estado Español.

La compañía Teatro de Malta es ahora, oficialmente, una grande de España.


1 comentario:

Pigüi dijo...

Muy buen artículo. Se nota que el autor "conoce el percal". Estamos todos bailando entre la alegría y la indignación... la cuestión es "bailar"