19.12.12

003, El Concierto del Año



Exhibición de 3 músicos internacionales en el Heartbreak.


Se gustaron y nos gustaron. El concierto de la otra noche en Heartbreak pudo pasar perfectamente por El Concierto del Año en Albacete, con la venia, concedida supongo, del que vimos hace solo un mes de Kenny Garrett en el Teatro Circo. Al de la otra noche le concedo tal atribución por los méritos compartidos. Los de ellos, los músicos: Fran Heredia, Agustín Lozano y Muñoz La Bestia y los de los que acudieron a la llamada de una previsible grata sorpresa dados los antecedentes, por separado, de los protagonistas por su buen gusto y tino. Con estos tres tipos juntos cualquier cosa podía pasar. La fragancia del buen género en la atmósfera. El olor a triunfo. Para no perdérselo.

Que 003 empezaran y acabaran con Deep Purple solo fue un soplo, porque a los cuatro minutos ya estaban tocando por Prince (Kiss) o por Steve Ray Vaughan, en un homenaje que le había hecho un tercero y que se apropiaron con todo el descaro y con todas las atribuciones suficientes porque para eso Fran Heredia hace ya mucho tiempo que debería estar en Louisiana o en Los Ángeles, pero aquello está donde Colón y  Schwarzenegger hicieron amigos y además andan siempre armados hasta las cejas. Agustín Lozano no debería andar muy lejos, si acaso en Chicago, en Detroit, en Brooklin..., pero allí también suenan tormentas o el jodido clicar de los cargadores. Salvajismo, esquizofrenia, dominio. Que les den.


Digo todo esto porque la categoría de los músicos que vimos el sábado en el escenario es francamente internacional. Ojo, no digo regional ni nacional. Arreglaron casi todos los temas que se escucharon -o sea, que no sonaron tal cuales- y allí había tesoros musicales de Jimi Hendrix que pocas veces uno ha escuchado en directo, como Who Knows, esa soberbia cantinela que abre el original Band of Gypsys, con un descomunal Buddy Miles destrozando baquetas. Mira, por cierto, ése fue uno de los pocos lunares que encontré en el endiablado repertorio que escuchaba. Lozano y el Facas se enzarzaron en disputarse el protagonismo del tema y reservaron a La Bestia para otra faena posterior cuando a mi entender el batería almanseño estaba ya reclamando su minuto de gloria sobre todo por el lucimiento que hacía en el original aquel voluminoso batera de Jimi, otro bárbaro. No importa, al cabo llegó La Bestia con fanfarrias y golosinas. Además, si andaba con la mosca en la oreja se me fue pronto al oír la formidable interpretación que hicieron de uno de los temas de mi vida, All allong the watchtower de Bob Dylan, aunque la versión fue claro la de Jimi Hendrix.

De lo mejorcito, y fue mucho, que se escuchó fue el arreglo que hicieron de otro standar rockero, I can´t get enough, de Bad Company con un Facas a la altura de Paul Kossof o Mick Ralph, aquellos peludos setentinos del power rock británico más acreditado. Con los tiempos cambiados -más lento- con el regusto de los coros -muy bien Heredia- y con Agustín como una sinfónica, cantando y exhibiendo bajos al mismo tiempo, aquello era rozar el cielo con los cubitos del bareto sobre las nubes. Soberbios, espectaculares, explosivos, superiores, el trío se lanzó a una interminable exhibición que repasó lo mejor de la fusión -Mike Stern, en otra Scott Henderson-, del blues, del soul -Ray Charles/John Mayall-  y hasta del atrevimiento, homenaje incluido a los Bee Gees en un acercamiento insolente a su célebre y travoltiano Stayin´ Alive, más cerca de los albaceteños República Gorila que de los pintamonas del falsete.

"Vamos a destrozarlo", bramaba Agustín Lozano cada vez que se le ponía un héroe por delante.

Con el asco que dan los telediarios, la provocación continua de ese puñado de fanfarrones y señoritas gubernamentales incitando diariamente a la violencia, la violencia prefiero sacudirmela así. Con la llamada vehemencia emocional. Ahí siempre me apunto. Para lo otro, nos vemos en los bares.

003. LA BANDA

Fran Heredia (Guitarra, coros), experimentado guitarrista, conocido entre otros trabajos por su pertenencia a Zeus, uno de los pioneros del metal nacional, y su aportación a la banda de Manolo García, con el cual participa en el disco “Nunca el tiempo es perdido” y en la gira subsiguiente.

Agustín Lozano (Voz, bajo eléctrico), conocido por su álter ego, Hermano Lobo, con cuya banda edita varios discos, y por otros grupos como The Picos Pardos o Into Jazz, así como por ser el ganador para España y Portugal del concurso “Yamaha Bass Hero”, que premiaba al mejor bajista.

Muñoz La bestia (batería), actual batería del grupo de “El Pescao”, que ha tocado en bandas de distinto signo como The Rollers, la Big Band de Almansa o Poncho K.