27.12.12

A los que pueda NO interesar




Al último bellaco

Cada mañana aparece un nuevo aspirante a sinvergüenza.
Estamos inmersos en una espiral inmunda que cría cuervos como churros, como churros madrileños que socavan nuestras cada vez más dañadas neuronas. Este viejo sonsonete que aquí se escucha empieza a ser nuestro único grito de reproche ante la des-facha-tez.
El turno ahora es para el presidente de la comunidad de Madrid cuyo nombre prefiero ignorar, otro mamarracho más que añadir a la larga lista que, en su caso, comenzaba con aquella espantaja aristócrata más conocida como Enanito Pimentón o Sara Mago, para los curtidos en disparates.
El tipejo cuestiona la legalidad de la huelga, nada mas y nada menos y uno se alinea con los aquí presentes para gritar de una vez por todas que se callen de una puñetera vez estos especímenes, nocivos para cualquiera que tenga el mínimo sentido común. No solo no estamos obligados a convivir con gente de estos conocimientos duchos en la mejor de las prácticas mafiosas sino que nos unimos a este canto libertario para que de una vez por todas desaparezcan de la faz de la tierra madrileña.
A Pakistan, que se vayan a Pakistan.