29.12.12

Miguel Barnés, El Legado



Justo un año después de su desaparición física, como si fuera posible alguna desaparición cuando hablamos de artistas, cuando presenciamos su obra como siempre: cuando queremos y nos apetece; cuando el personaje corre de boca en boca en los corrillos de colegas y se instala definitivamente en la memoria, cuando se convierte en imagen nítida; él, su obra, con la que en algún momento concreto hablamos y hasta discutimos el momento de su presentación...

Justo un año después de su lúcido adiós despidiéndose de los más cercanos de la manera más resuelta y honrosa. Un año después, el Museo Provincial del Parque Abelardo Sánchez expone la obra que él mismo les entregó quien sabe si consciente de su prematuro, aunque desconocido, nuevo largo viaje esta vez a la eternidad. Cuarenta y un trabajos magníficos que alumbran un nuevo campo de investigación para rematar la excelente jugada, ojalá y no se dilate demasiado, en la gran antológica que Barnés merece desde que cogiera los primeros pinceles hace ya otro tiempo que ahora se antoja pasado, presente y futuro de una sola tacada. Barnés eterno.

Felíz año nuevo, Miguel.  



Justo hace un año, decíamos: El Nuevo Viaje de Miguel Barnés