31.5.13

Cuba puesta al día

Los Discos del Año. Febrero
Mala in Cuba

Mala in Cuba, una experiencia discográfica apasionante




Es otra historia de nuestros días: productor británico, afamado y reconocido, emprende aventura con músicos originarios. Pero claro, cuando esos autóctonos son de Cuba el tema se dispara. Gilles Peterson es el inglés, Roberto Fonseca y su banda los cohetes caribeños, los aborígenes. Si en medio de todo anda Mala, una especie de planetario de los sonidos del South London (la mitad de Digital Mystikz), el dubstep y toda la mística ambient y, originalmente, el reggae, las proporciones se elevan y surge la magia, el contagio, lo excepcional. Aquí se dan lugar ,por tanto, varias constelaciones. La sabiduria, el talento y... la música del Caribe: Big Bang en el giradiscos y en las pistas de baile.

Este es el disco que vuelve a evaluar y vuelve a alinear el movimiento dubstep dentro de la cultura del sistema de sonido, dice Peterson. Hay que hacer estas cosas en la vida para cambiar y crecer, para aprender acerca de ti mismo y conocer otras personas, replica Mala. Los cubanos, Fonseca y su banda, no dicen nada, sólo se limitan a ser músicos cubanos. Más que suficiente.

24.5.13

Agradecer a los Muertos




Sí, como un juego de palabras en el que utilizo un bucle con el nombre del célebre grupo de Jerry Garcia, Grateful Dead.
Estos días andamos de agradecimientos a comediantes que nos dejaron alguna huella. Aquellas localizadas en la adolescencia, que es donde peor cicatrizan, donde aún supuran y donde pueden contemplarse sin recato alguno. Las canciones y las imágenes de nuestra vida, de nuestro florecimiento y despegue. Canciones de extranjeros, de soledades, de carreteras tormentosas, de días extraños y amores eternos. Ciclos vitales que siempre están ahí y que claman de vez en cuando su vivencia. Con ellos, los protagonistas indirectos de más de una batalla perdida...y ganada; con los que hoy se van, dejando su perpetuo recado.
Estos días han sido severos con la memoria. Han propiciado llamadas y mensajes entre quienes vivieron juntos aquellas solitudes y añoranzas. Aquellos posos aún latentes por los siglos de los siglos. Hablamos de juventudes, hablamos de deseos y fantasías, anhelos, utopías... todo lo tenía esa banda sonora que acaba de callar para siempre.
Ahora sólo quedamos nosotros.



Ray Manzarek, Georges Moustaki, en el recuerdo

15.5.13

Doble Alegría para Teatro de Malta

Mejor Espectáculo Infantil en la XVI edición de los Premios Max de Teatro por su obra  Alegría, palabras de Gloria Fuertes

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Los Premios Max de las Artes Escénicas, fueron creados con el fin de premiar y reconocer la labor de los profesionales y la calidad de las producciones más destacadas del año en el ámbito de las Artes Escénicas.
Los objetivos de estos premios son:
- Reconocer el trabajo realizado de creadores, intérpretes y productores.
- Alcanzar la máxima difusión de los trabajos más destacados en la pasada temporada.
- Lograr la máxima implicación de la sociedad en estrecha colaboración con el sector profesional, los agentes culturales, públicos y privados.

Estoy convencido de que Gloria Fuertes hubiera aceptado el pasado lunes, 13 de mayo, en las Naves del Español en Matadero, en Madrid, la manzana metálica de los Max como suya, con todo lo que significa adelantar un pronóstico de semejante figura tan voy o vengo.  En su poesía hay muchísima tristeza, muchísima amargura y también muchísima alegría.
Me la imagino allí, en el escenario con Marta Torres -directora de la compañía premiada- y Pepe Moreno, inseparable siempre, y Eva Yerbabuena, Gonzalo de Castro y los demás figurantes, declamando:

¡Viva Montoro!, 
¡Viva Cospedal!
Si el ministro bajara el IVA
a la otra le daría igual

La Torres, sin embargo, fue capaz de sacar toda la ironía indignada que guarda en público para clamar, como prácticamente todos sus compañeros de la escena nacional, el sindiós al que han sido  destinados por parte de unos y otros, políticos y comparsas; eso sí, con un especial encono a los profesionales de la escena por parte de nuestra presidenta comunitaria, más conocida por el papelón que hizo en la famosa obra La Loba con Mantilla, sin desmerecer ni mucho menos el célebre sketch La Simulación en Diferido, un corto, un clásico ya, que se ha visto agasajado en los últimos tiempos como obra cumbre del surrealismo panocho en los principales certámenes del país.
Marta no llegó a decir lo publicado en el libro El Brillo de los Días: “Por la mañanas, algunos días me levanto, oigo la radio y me pide el cuerpo que vaya a las armas. Tengo que decirlo: llega un momento en que es tal la impotencia que sientes, que no ves otra salida. Cuando le tiraron los tomates a los parlamentarios catalanes, en realidad es lo mínimo que podía pasar. Como no se le deje a la gente otra salida es lo que se van a encontrar. Estamos muchísimas personas en una situación fatal.  Con lo racionales que hemos sido siempre, con lo pacifistas que hemos sido siempre, con lo prudentes que hemos sido siempre...”, pero su minuto de gloria, ése instante por el que sueña cualquier cómico, lo aprovechó sobradamente con una envidiable dignidad.

Todo esto nos distrae del verdadero sentido del premio, que es el máximo galardón al que un profesional de la escena puede aspirar. Que lo logre alguien de nuestra tierra, Albacete, es un subidón de complacencia porque no está otorgado por gente ajena al espectáculo sino más bien por todo el elenco que forma su censo de votantes, integrado por profesionales de las Artes Escénicas de todo el Estado Español.

La compañía Teatro de Malta es ahora, oficialmente, una grande de España.


7.5.13

¡The Beatles reaparecen en directo... en Albacete!


Escrito publicado en STONE (12 de mayo de 2011) y que ahora recobra rigurosa actualidad con la nueva visita de aquellos increíbles "Beatles" el próximo día 14 de mayo en el Teatro Circo de Albacete a las 21,00h.

Encajados en los trajes que Brian Epstein les compró para redebutar en Londres, ya sabes, cuello redondo y diseño de Douglas Millings, ¡Los Beatles irrumpen en el Teatro Circo de Albacete, el 9 de mayo de 2011 cantando Please please me!, así, como lo cuento. O sea, cincuenta años después de aquel ir y venir de Hamburgo.



Llevan el corte de pelo a la taza y visten como los camareros del Titanic. No comen ni fuman en escena y no les dan la espalda al público ni mascan chicle, según las ordenes de Epstein, a quien busqué en el backstage del Teatro Circo sin éxito. "Bueno, será que estos zánganos se han preparado bien las dos primeras canciones -la segunda fue la cara B de aquel primer éxito de EMI, From me to you- y nos quieren confundir", pensé. 
Pero la sorpresa llega cuando toma la palabra en escena Paul McCartney: ¡era él!, ¡era su voz! ¡era Macca en cuerpo y alma!. John Lennon hace el mono para provocar las palmas como hizo en el 66 en el Yankee Stadium de Nueva York en el tercer corte, Roll over Beethoven. Luego llegan I saw her standing there, I wanna be your man, All my loving, She loves you y el resto. Un beatlelmaniaco confeso, de los más ortodoxos que yo haya conocido, Ignacio Valero, me confiesa luego: "El único defecto que les he visto ha sido que me han faltado 130 canciones más". Love me do, por ejemplo, pienso ahora.
A lo largo del concierto no salgo de mi sorpresa. Los fab-four se situan en escena como "la noche de aquel día": Paul y George a la izquierda del espectador y John, espatarrado toca con la guitarra a la altura del pecho. Ringo adopta en su Ludwing la mismísima pose de aquellos espectáculos de nuestra adolescencia y George ladea la pierna a la derecha con las rodillas juntas. Son los Fab-Four que vuelven. A Paul le suceden en sus presentaciones de temas John o George y... también son sus voces naturales las que se oyen y... su sonido. Sí, el sonido es idéntico a sus primeros álbumes. Normal, tocan con aquellos instrumentos añejos que tanta gloria les dieron: las Gibson, Gretsch y Rickenbacker como guitarras y el recordado Höfner violín como bajo. Sonido analógico, sonido beatle.


La nueva sorpresa llega después del descanso. A Ringo le ha crecido el bigote en un pis-pas y a Lennon el pelo y ahora lleva gafas en toda esta sesión. Los trajes de Millings pasaron a la historia. El comienzo es arrollador: Day Tripper, luego Paperback Writer, Act Naturally -previa presentación de Paul a Ringo-, Nowhere man y un McCartney desgañitandose en I´m down exáctamente igual que lo hiciera en las sesiones de Yesterday, en 1965, con Lennon tocando, como lo hiciera entonces, el Hammond instalado desde el inicio en el escenario. Siempre pensé que era el mejor rock and roll de Los Beatles. La versión del Teatro Circo lo confirma. En este peculiar caso es McCartney el que imita descaradamente a Little Richard. 
Esta segunda parte es más compleja que la simplicidad de la primera. Canciones del Sgt. Pepper´s y acústicas de Paul (Yesterday), George (While my guitar gently weeps) y Lennon (Across the universe). Suena el sitar, dios sabe de donde y alguien les dice que el bis sea con Yellow Submarine. A estas alturas estoy pensando en Brian Epstein, dadas las extrañas circunstancias de éste singular rescate a la historia.


Un amigo, Antonio Pellicer, me abraza emocionado a la salida: "¡Ya me puedo morir tranquilo, ya he visto a Los Beatles!".



Con el agradecimiento unánime a
RICHARD BLASBER/GEORGE HARRISON
DEREK STRATTON/PAUL McCARTNEY
ROY HITCHEN/RINGO STARR
PAUL KEVIN TUDHOPE/JOHN LENNON
The Cavern Beatles

1.5.13

VA PENSIERO...Ricardo Muti contra la degradación de la Italia de Berlusconi.





El 12 de marzo de 2011, Silvio Berlusconi debió enfrentarse a la realidad. Italia festejaba el 150 aniversario de su unificación y en esa ocasión se dio en la ópera de Roma la ópera "Nabucco" de Giuseppe Verdi, dirigida por el maestro Ricardo Muti. Nabucco es una obra tanto musical como política: evoca el episodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia, y su famoso coro "Va pensiero" es el canto de los esclavos oprimidos. En Italia, este canto es el símbolo de la búsqueda de libertad del pueblo, que a fines del siglo XIX -época en que se escribió la ópera - estaba oprimido por el imperio Habsburgo, al que combatió hasta la creación de la Italia unificada. Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde de Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso denunciando los recortes al presupuesto de cultura que hizo el gobierno, a pesar de que Alemanno es miembro del partido gobernante y viejo ministro de Berlusconi. Esta intervención política, en un momento cultural de los más simbólicos para Italia, produciría un efecto inesperado, puesto que Berlusconi en persona asistía a la representación.
Relatado luego por el Times, Ricardo Muti, director de la orquesta, contó que fue una verdadera velada de revolución: "Al principio hubo una gran ovación en el público. Luego comenzamos con la ópera. Se desarrolló muy bien hasta que llegamos al famoso canto Va pensiero. Inmediatamente sentí que la atmósfera se tensaba en el público. Hay cosas que no se pueden describir, pero uno las siente. Era el silencio del público que se hacía sentir. Pero en el momento en que la gente se dio cuenta que empezaba el Va Pensiero, el silencio se llenó de verdadero fervor. Se podía sentir la reacción visceral del público ante el lamento de los esclavos que cantan: "Oh patria mía, tan bella y perdida."
Cuando el coro llegaba a su fin, ya se oían en el público varios "bis". El público comenzó a gritar: "¡Viva Italia!", "¡Viva Verdi!", "¡Larga vida a Italia!". La gente en el gallinero comenzó a arrojar papeles con mensajes patrióticos. En una única ocasión Muti había aceptado hacer un bis para el "Va Pensiero" en la Scala de Milán en 1986, puesto que para él la ópera no debe sufrir interrupciones. "Yo no quería sólo hacer un bis. Tenía que haber una intención especial para hacerlo", relata. Pero el público ya había despertado su sentimiento patriótico. En un gesto teatral, Muti se dio vuelta y miró al público y a Berlusconi a la vez,
"Sí, estoy de acuerdo con esto. "Larga vida a Italia". Pero...
Ya no tengo 30 años y he vivido mi vida, pero recorrí mucho el mundo, y hoy tengo vergüenza de lo que sucede en mi país. Entonces accedo a vuestro pedido de un bis para el Va Pensiero, nuevamente. No es sólo por la dicha patriótica que siento, sino porque esta noche, cuando dirigía el Coro que cantó "Ay mi patria, bella y perdida" , pensé que si seguimos así vamos a matar la cultura sobre la cual se construyó la historia de Italia. En tal caso, nuestra patria estaría en verdad "bella y perdida". (Aplausos , incluidos de los artistas en escena)
Continuó: Ya que reina acá un clima italiano, yo, Muti, me callé la boca muchos años. Quisiera ahora... tendríamos que darle sentido a este canto; estamos en nuestra casa, el teatro de Roma, y con un coro que cantó magníficamente bien y que acompañó espléndidamente. Si quieren, les propongo unirse a nosotros para que cantemos todos juntos.
Entonces invitó al público a cantar con el coro de esclavos. "Vi grupos de gente levantarse. Toda la ópera de Roma se levantó. Y el Coro también. Fue un momento mágico en la ópera.
Esa noche no fue solamente una representación de Nabucco, sino también una declaración del teatro de la capital para llamar la atención a los políticos."

Nota. Lo habíamos visto hace un par de años, pero es bueno que otro artista, Hernán Talavera, nos lo recuerde ahora de nuevo a través de la redes sociales. Italia, tan lejos..., tan cerca.